Bueno. Ya sabes unas cuantas cosas sobre cómo se organizan los contenidos y cuáles son las partes de un theme. Ya casi estás listo para meterle mano a la configuración de tu web. Sin embargo aún hay algunas cosas que deberías analizar.

¿Qué información quieres comunicar?

Haces esto para dar a conocer tu negocio, los servicios que prestas, los productos que vendes… Puede que tengas una idea más o menos clara sobre qué información quieres compartir y sobre cómo organizarla, o quizá sólo una idea aproximada. Sea cual sea el caso, siempre es bueno ponerlo por escrito. Ayuda a ordenar los pensamientos.

Una vez puesto en papel, toma un subrayador rojo y marca los contenidos fijos, los que no necesitarás actualizar al menos en seis meses o más. Pueden ser cosas como un mapa que muestre dónde está tu oficina, una página con tus direcciones de contacto, un catálogo de productos, una tabla de tarifas, fotos o videos promocionales…

Luego marca en azul los contenidos que cambiarán con alguna frecuencia: noticias, eventos, campañas, ofertas…

Y una vez hecho esto, rodea con un círculo los elementos más importantes, los que quieres que tus clientes (o futuros clientes) encuentren con más facilidad.

Esas líneas rojas, azules y esos círculos están ayudándote a trazar un mapa de tu web. ¿Hay más elementos azules o rojos? ¿De qué color son la mayoría de los que has rodeado con un círculo? Si la respuesta a ambas preguntas es ‘rojo’, necesitas una web estática, basada en páginas más que en entradas. Si has contestado ‘azul’, deberás apoyarte más en las entradas que en las páginas. Y si hay un equilibrio de rojos y azules, deberás prestar atención a ambos tipos de contenido.

Sigamos con los colores.

Entre los contenidos que has ido escribiendo, probablemente figuren algunos que puedan comunicarse mejor mediente el texto, y otros que se entenderán mejor mediante fotografías, gráficos, mapas, vídeos o audio. Probablemente también hayas descrito algún elemento interactivo (un foro, un formulario de correo o de recogida de datos, un sistema de reservas o de venta online…). Marca en verde los elementos audiovisuales y en amarillo los interactivos.  ¿Son muchos? ¿Cuántos están rodeados? Si hay mucho verde te interesará elegir un theme en el que los elementos visuales tengan protagonismo; si hay mucho amarillo, deberás prestar atención a los plugins.

Seguro que a estas alturas tienes una idea más clara sobre cuáles son tus prioridades a la hora de organizar la información en tu web

¿A quién va dirigida?

Otro aspecto que debes tener en consideración es qué tipo de público te interesa atraer: ¿tus clientes son mayoritariamente jóvenes, o mayores?, ¿usan activamente las redes sociales, o sólo visitan Internet para informarse?, ¿viven cerca de tu negocio o en otras ciudades?, ¿forman una comunidad, como los clientes de un bar, o apenas se relacionan entre sí? Piensa que un público joven, activo en las redes y que se conoce entre sí, agradecerá elementos interactivos, como un canal de Twitter o un foro. Por el contrario, uno compuesto por personas menos habituadas a interactuar en Internet valorará una web en la que sea fácil encontrar lo que busca, aunque ofrezca menos servicios.

Igualmente, si tu negocio se dirige fundamentalmente a personas mayores, deberás cuidar el tamaño del texto para facilitar su lectura. Lo mismo sobre el colorido y el aspecto gráfico del theme que elijas: ¿debe ofrecer una imagen moderna y desenfadada, o clásica y elegante…?

¿Qué disponibilidad tienes para mantener tu web?

Según cómo la planees, es posible que necesite más o menos atención de tu parte. Si has decidido que la mayor parte de su contenido serán páginas estáticas de contenido fijo, apenas necesitarás prestarle atención una vez publicada. Pero si vas a mantener varias categorías de entradas, un foro y un canal de Twitter o Facebook, deberás dedicarle un rato de vez en cuando. ¿Podrás hacerlo, especialmente en temporada alta? ¿Te va a ayudar alguien a mantener la web actualizada, quizá vas a encargar ese trabajo a alguien?

Cuanto más acertada sea tu previsión sobre ese asunto, menos posibilidades hay de que tengas que modificar el diseño de tu web en un futuro cercano.

¿Cuál es tu presupuesto?

EnTarifa.es mantiene una variada oferta de servicios a un precio muy razonable, pero tal vez prefieras ocuparte tú de diseñar, configurar y mantener tu web. Si es así, en estos manuales encontrarás la información que necesitas para hacerlo. Revísalos y hazte una idea de si podrás poner a punto la web que te gustaría tener. Probablemente sí, pero si crees que vas a necesitar ayuda en algún aspecto, haz una lista de lo que vas a necesitar: fotos, textos, elementos de diseño gráfico, configuración, diseño de un theme propio… incluso puedes decidir encargar toda la gestión de tu presencia online. Consulta nuestra tabla de precios y decide qué parte del trabajo quieres hacer tú y qué parte prefieres confiarnos.

Como es lógico, una web compleja requiere más trabajo y ciertos conocimientos sobre la materia. Si prefieres mantener el coste lo más bajo posible, puedes elegir una configuración más sencilla para asegurarte de que puedes mantenerla sin ayuda. Revisa también la información sobre el theme que te gustaría usar, algunos son más sencillos de configurar que otros.

Si tienes dudas, lo mejor es concertar una cita y hablarlo en persona.